El billete de Pachito

Pacho Santos Billete 2Después de que el Banco de la República anunciara que se trabaja en la impresión de un billete de 100 mil pesos y que la imagen que será grabada en él aún es un misterio, pensé que la opción más meritoria y agraciada sería la del rostro de Pacho Santos, nuestro querubín, nuestro campeón de la vida, quien ha sabido darnos una lección de perseverancia, fuerza y humor a todo un país.

Nombres como el del expresidente Carlos Lleras Restrepo, abuelo del actual vicepresidente Germán Vargas Lleras se barajan entre las opciones, sin embargo, no hay que tener tres dedos de frente para saber que ésta no sería la mejor elección, sin ánimo de ofender al vice. Al mismo tiempo compite también una insignia nacional, el ‘sombrero vueltiao’, opción que aunque corroncha no suena nada descabellada. Pero si en realidad queremos utilizar algo que nos represente como nación, algo que nos enorgullezca; ¿qué mejor símbolo patrio que Pachito Santos?. ¿Quién encarna mejor que él el folclor típico del personaje jocoso y simpático?. La barbaridad mental, la indigestión verbal y la apariencia del típico primo fastidioso que se hace el chistoso; son sólo unas cuantas de sus muchas virtudes, que por supuesto, no le faltan, de hecho le sobran, es una lástima que no suceda lo mismo con sus neuronas.

En cada familia existe siempre un miembro amputable, el payaso sin gracia que a falta de lucidez y personalidad quiere generar risas para llamar la atención, el típico Patch Adams. La familia Santos no es la excepción, Pachito es quien ha portado la insignia orgullosamente por varias décadas. Intentó ser periodista y su carrera fue tan hilarante que sonó varios años para dirigir Sábados Felices, esto nunca se concretó pues Santos nunca estuvo de acuerdo con que reemplazaran a Álvaro Lemmon, ‘El Hombre Caimán’ por Roy Barreras, los álvaros siempre lo han atraído salvajemente. Tras el fracaso periodístico se dio cuenta de que la gente no lo tomaba enserio, fue entonces cuando decidió ir en búsqueda de esa figura paternal AUC-ente, encontrando así a su propio maestro, su Yoda particular, el señor Miyagi de las Convivir, amigo de los Ochoa y portador de los tres huevitos. Tras un arduo  entrenamiento en las artes milenarias de la calumnia, la injuria y el encubrimiento; logró ser vicepresidente de Colombia. Sin embargo eso sólo empeoró la situación, pues ya no sólo era el bufón familiar, se había transformado en el hazme reír nacional.

Tras el paso del tiempo y la traición de su primo Juan Manuel que ya se había instalado en la Casa de Nariño, Pachito decidió permanecer en el lado oscuro de la fuerza y darle la espalda a su propia familia, quienes siempre se mofaron de él. Fue así que se le ocurrió la electrizante idea de ser presidente de la República, fue precandidato de su partido y en la consulta final aprendió la primera regla de la mafia, explicada curiosamente en ese momento por la mafia misma: “Nunca confíes en nadie”. Su propio partido le hizo ‘chanchullo’, dejándolo así por fuera de su aspiración a ser el primer payaso presidente. Ahora Pacho quiere ser alcalde de Bogotá, lugar que ya han ocupado anteriores grandes artistas de la comedia, superar la bufonada de sus predecesores no le será problema, el inconveniente será alcanzar el umbral mínimo de votos, aunque conociendo las hábiles y siniestras estrategias del Centro Democrático, deberíamos prepararnos desde ya para una sorpresa. ¿Tal vez la repentina aparición de un nuevo concursante en La Voz Kids?.

Pachito ha recibido tantos golpes en su vida que merece un reconocimiento, su cara en el nuevo billete es indispensable. Qué mejor que llegar a fin de mes y que le paguen con seis hermosos billetes con ese cándido rostro impreso en ellos. La mayoría de los colombianos, a excepción de las huestes oscurantistas del uribismo, coinciden en que, él es un campeón, un guerrero, a pesar de que al parecer en ningún lugar es bienvenido, ni siquiera en su propio partido, ha sabido mantenerse en su posición, regalándonos momentos festivos para la posteridad, impartiéndonos una sonrisa con sus opiniones y comentarios colmados de su sabiduría panamericana. Sólo basta con darse un paseo por su cuenta de Twitter para reír a carcajadas; mi abuela que me ha escuchado destartalarme, no se cansa de decirme: “Qué pecado mijo no se ría de él, vea que un hijo le puede salir así”.

La congresista sin cabales.

María Fernanda Cabal 1

“Si uno pone a trabajar a los negros se agarran de las greñas”, esas fueron las más recientes y desafortunadas declaraciones de María Fernanda Cabal, representante a la Cámara con el aval del Centro Democrático en una entrevista para una importante revista de circulación nacional. Seguramente el nombre le sonará conocido, y si no es así, sus repetitivos mensajes de odio y discriminación sí lo harán.

La representante que nos tiene acostumbrados a escuchar y leer su nombre en los medios de comunicación, no por su diligente y eficaz labor como congresista, sino por sus múltiples escándalos; saltó de su conocida e irrespetuosa postura uribista y ultraderechista –que al final es lo mismo- al campo de la discriminación racial. Cabal asegura que fue malinterpretada y que sus declaraciones fueron sacadas de contexto; algo que podría ser completamente lógico, ya que utilizar la expresión: “Si uno pone a trabajar a los negros se agarran de las greñas”, en otro contexto mucho más sano, constructivo y edificante tendría una total validez, ¿verdad?.

Si usted pensó que habían quedado atrás los días en los que Cabal se metía con nuestro Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez deseándole una infinita y lacerante estancia en el infierno junto a Fidel Castro, estaba equivocado. El legado del escritor también está manchado por el endemoniado comunismo que Cabal y sus copartidarios ven en cada persona que no comparta la tesis del: o es uribista o es castrochavista. Respecto a la Fundación de Periodismo que creó el autor de Cien Años de Soledad, Cabal dijo: “La Fundación de Periodismo Gabriel García Márquez es un instrumento de propaganda comunista”. Sus declaraciones no toman a nadie por sorpresa, si usted busca en Twitter tendencias tales como: #Comunista #Infierno #HomosexualesPecadores o #CastrochavistasAsquerosos puede que en lo alto de la búsqueda aparezca el nombre de la representante.

Si hacemos un análisis breve de los múltiples escándalos de María Fernanda Cabal, como resultado aparecen tópicos recurrentes como: hostigamiento ideológico y político, homofobia y racismo. Algo trágicamente normal en la Alemania nazi, la Italia fascista y en el Twitter de la congresista. No por nada Cabal ha coincidido en varios encuentros con líderes y movimientos neonazistas como el Movimiento Restauración Nacional o (MORENA), que por algún tipo de extraña coincidencia usa el mismo nombre del grupo que le dio origen al paramilitarismo en el Magdalena Medio a finales de los años ochentas.

Tras la captura de Andrés Sepúlveda, el ‘hacker’, quien según sus propias declaraciones atacaba perfiles a pedido de Cabal, el asesoramiento en comunicaciones para la congresista al parecer terminó. Limpiar su nombre y hacerle entender a la gente que cada mensaje de odio es sólo una caprichosa malinterpretación, debe ser el objetivo principal, es por eso que desde ya debería considerarse la idea de que algún canal privado compre su historia y haga una súper producción, de esas en las que los protagonistas a pesar de su maldad, resultan siendo idolatrados por todos. Sólo imagínelo: apariciones y cameos con famosos neonazistas criollos como Eduardo Romano, excomandante de Tercera Fuerza o el mismísimo ‘Patrón del Mal’, aunque en realidad dudo mucho que el senador Uribe se preste para ese tipo de espectáculos.

Ámsterdam: Check ✓

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A mediados del otoño pasado muy a las 10 de la mañana, bajaba los escalones de un bus para pisar por primera vez la capital holandesa, Ámsterdam, después de un viaje de un poco más de dos horas desde la industrial ciudad alemana de Duisburg. Al tener ambos pies en esa legendaria, liberal y extraña tierra bajo el nivel del mar, venía lo primero, el primer suspiro, inhalar el aire con tintes de mar y a metrópolis histórica. Tenía casi 10 horas para conocer la ciudad, o por lo menos lo más importante de ella, alquilar una bicicleta es la mejor opción, montarse en un bus turístico, taxi o cualquier transporte cerrado es una pena. Yo opté por caminar un rato, tras no más de 10 minutos de camino ya estaba en el centro, en ese corto camino de no más de 800 metros, escuche tantos idiomas distintos y vi tantas caras con rasgos y razas tan diferentes entre sí, que de inmediato me di cuenta de qué tenía para mí esta ciudad de todos y a la vez de nadie.

Inevitablemente y después de cruzar varios canales y angostas calles y como si la ciudad fuera algún tipo de agujero de gusano, de repente estoy sentado en un Coffee Shop, de la famosa cadena The Bull Dog, que es el MacDonald’s de la marihuana. Sentado en la barra de un lugar con poca luz, muchas luces de neon, el sol entra cuando le da la gana, la música: minimal house a todo volúmen, dos personas atienden el negocio, una mujer muy hermosa, de brazos tatuados y cabellos de colores que brillan con el neon, atiende a la clientela mientras baila, se mueve y da vueltas como si fuese la mejor de las fiestas; a su derecha un hombre de veintitantos, rubio y alto, vestido totalmente de negro, cabello desaliñado, usa gafas redondas, ahora sé dónde terminó Draco Malfoy y de donde viene su magia. Si su compañera bailaba y atendía al tiempo, este personaje como mucho podía formar una sencilla oración: “Qué quiere” dijo, a lo que respondí algo aturdido y nervioso por su apariencia y ojos completamente perdidos en la nada: “Eh, no sé, tal vez una cerveza”. tras esa frase, hubiera sido más fácil ponerme un letrero en la frente que dijera “Hola, soy un turista ignorante, no me tomé el trabajo de leer cómo funcionaba esta industria en tu país, perdón”. Entonces el hombre al que llamaré Draco-notablemente fumado me dijo, “En los Coffee Shops no vendemos cerveza”. A lo que respondí como lo hago usualmente en una situación de vergüenza desde que tengo 15 años: “Quiero un café por favor”. En el proceso de servir mi café, Draco-fumarola rompió dos vasos pues sus manos no entendían por qué su cerebro las había abandonado para detallar la textura del corbatín de un Hipster local. Cuando llego mi café, regado y mal servido entonces pensé, tal vez sea  hora de seguir al próximo destino sin llamar la atención por el letrero que anteriormente había colgado en mi frente….

En resumen, estoy gratamente encantado con la ciudad, tanto que por ahora sigue apareciendo en mi lista como el primer lugar a visitar cuando la oportunidad se presenta, tanta diversidad cultural en un sólo lugar, convive, respira junta, algo tiene el aire de esa ciudad a parte de una gran concentración de marihuana que te hace querer quedarte, vivir, estudiar, leer y escuchar. Nunca en ninguna ciudad me había sentido tan cómodo, como si estuviera en un lugar donde querría quedarme por mucho tiempo, viviendo de todo y nada. En una calle principal, me detuve a escuchar a un músico callejero al rededor de 15 minutos, un hombre intrigante, barbado, algo andrajoso pero extrañamente a la moda, una guitarra amarrada a un platillo colgada de su espalda que a su vez reposaba sobre un bombo que usaba a modo de mochila, accionado no más que por su pie izquierdo. En su otro pie y llevando el ritmo, una pandereta a modo de zapato. Tenía una voz que aún no logro identificarla o clasificarla, a veces sonaba a leyenda del blues de Nueva Orleans, a veces a Jonny Cash pero negro, en cierto momento a Bob Dylan, qué sé yo, un músico genial que se ganó según mis cuentas al rededor de 10 euros en los 15 minutos que lo escuché. Es curioso, hasta el músico callejero de ropa vieja y trajinada tiene la personalidad y el estilo que muchos cantantes con contratos millonarios añorarían. Tal vez todo hace parte de la magia de esa ciudad, tal vez todos sus personajes viven bajo la premisa de mantener la teatralidad propia. Prometí volver cuantas veces fuera posible, estoy seguro que cumpliré.